sábado, 29 de octubre de 2011

System Of A Down en Buenos Aires | 05/10/2011


¡Qué de recitales, por favor!
Tengo la suerte de estar presenciando una cantidad de shows tal que no me da tiempo a ir escribiendo las crónicas simultáneamente mientras otro nuevo show está al caer. Pero no me estoy quejando, eh! Que se entienda. Me encanta que haya tanta variedad y número de recitales para poder disfrutar de buena música nacional e internacional. Los que me conocen personalmente saben que no soy muy partidario de las políticas de nuestro Gobierno Nacional, pero si se debe a ellos que todas estas grandes bandas estén pisando suelo argentino, bienvenidos sean; tanto así como si se debiera a Dios y María Santísima, muchas gracias a ellos.

Pido disculpas a los lectores por la demora que sufrió esta crónica. Pero tanto cuestiones personales como musicales hicieron que me lleve un tiempo considerable ponerme a escribir esto.

El día 5 del presente hacían aparición por primera vez en nuestro país y en la región, una banda que se creó a fines del siglo pasado. Personalmente, al principio y como con otras tantas, me parecían una "bandita" más de ese sub-género degenerado, mal llamado Nü Metal; que mezclaba cosas guarras del Heavy Metal con el Pop y la electrónica más pastosas. Todos los que escucharon alguna vez System of a Down saben lo equivocadísimo que estaba; nada se encontraba más alejado de la realidad que lo que yo pensaba. Por suerte, la música y el tiempo siempre nos dan muchas oportunidades, y cuando escuché esa mezcla de Thrash Metal, Rap, ritmos árabes, percusión y altas dosis de virtuosismo musical me sentí muy arrepentido por el tiempo perdido.


La cita fue en el pintoresco escenario del Club GEBA, en su sede de Palermo. Allí, con varias formaciones de trenes pasando cada tanto (incluso algunas frenaban o disminuían su velocidad al pasar), se desarrolló una muestra de energía, ritmo y liberación general que me sorprendió gratamente. Mucha cantidad de gente (más de 20.000) la mayoría jovencitos, ya que como dije la banda es bastante nueva - aunque ya lleven 15 años de carrera - estuvieron disfrutando todos como niños y saltando a más no poder; así le dieron la bienvenida al grupo armenio-americano que arrancó la noche con "Prison Song" y no paró de tocar hasta dos horas después. Algo que me recordó, muy en el fondo, a aquellos míticos recitales de Los Ramones que hacían un tema atrás de otro sin parar.

Como lo mencionaba, System of a Down se formó en el año 1995, pero recién en 1998 editó su primer álbum homónimo. Luego de más de diez años en el ruedo, en el año 2006 decidieron separarse (o tomarse un tiempo) tras lanzar sus vanagloriados Mezmerize y Hypnotize (2005, Columbia Records). En ese momento todos los sudamericanos sentimos una pena y una lástima terrible por nunca haberlos tenido en directo. Pero a fines del 2010 una idea (o mejor dicho, unos billetes) nos devolvió la esperanza a todos: SOAD se volvían a juntar. Esa esperanza se vio plasmada a mediados de este 2011, cuando con bombos y platillos se anunciaba su visita al país.

System of a Down - Forest - 05/10/2011 | Fuente: Youtube

Pero hablemos del show en sí; como ya dije, mucha energía (Shavo Odadjian y John Dolmayan no dejaban de golpear el bajo y la batería respectivamente), mucho conocimiento y excelente ejecución de un estilo de música único (Daron Malakian en la guitarra con esos solos, cortes, riffs y coros especiales) y mucha adrenalina, garra y sabiduría en el escenario (Serj Tankian con una voz impecable que no sabés de donde la saca, con esa pinta de vendedor de ropa del Once que tiene, sorprende).

Los momentos más altos que personalmente sentí (y hubo varios) fueron el combo "Bounce" + "ATWA" con esos gritos de "Pogo, Pogo, Pogo" que incitaban sencillamente a eso, los más saltados (incluso por quien les escribe) "Cigaro", "Toxicity" y "B.Y.O.B", y el final con "Sugar" muy emocionante. Hicieron treinta canciones durante dos horas, mucho más de lo que todos esperábamos, y no faltó casi nada. Su actitud de no salir de escena ni un solo minuto y no tocar ningún bis me agradó muchísimo. Me dio la pauta que todavía existen bandas pura y exclusivamente de Rock, que están para eso, tocar Rock y nada más.

System of a Down - Toxicity - 05/10/2011 | Fuente: Youtube

En resumen:
  • Sonido: 8.50 puntos. Empezó tambaleando, pero mientras avanzaba el show se iba acomodando y mientras más me acercaba al escenario, mejor sonaba.
  • Duración10 puntos. Dos horas. Pero no fue la duración total lo que me gustó, sino la actitud de no parar un segundo.
  • Lista de temas: 9 puntos. No soy muy conocedor de los nombres de las canciones de SOAD y no me sé su discografía al detalle, pero cuando estaba en el medio del concierto y decía "ya está, ya tocaron todas" empezaba una melodía conocida y no paraba de saltar. Con esto quiero decir que, en mi opinión, no faltó nada.
  • Locación: 8 puntos. Un lugar muy lindo el Club GEBA. Con buen sonido, buenos espacios, los trenes alrededor. Pero para salir de ahí ¡Qué odisea!
  • Actitud de la banda8.50 puntos. Me fui encantado con la postura del grupo de tocar todos los temas seguidos e irse. Pero tal vez faltó un poco de emoción con los cantitos del público y esas cosas que nos compran.
  • Actitud del público8.50 puntos. Muchos jovenes, eso acarrea mucha energía, muchas pilas, muchas hormonas desperdigadas, mucho pogo, mucho salto, mucha excitación, muchos gritos. Todo lo que un público argentino debe ser.
  • Emoción personal9 puntos. Sentía mucha curiosidad por ver cómo demostraban en vivo las espectaculares canciones de estudio, eso me satisfizo. Pero además, me dieron un plus extra que me elevó a 30cm del suelo en muchas oportunidades.
  • Total8.75 puntos. Gracias a System of a Down por haberse criado en Estados Unidos y ser lo menos norteamericanos que se puede ser. Y ojalá esta gira les dé ganas de grabar algo nuevo.

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