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sábado, 3 de diciembre de 2011

Deep Purple en Buenos Aires | 15/10/2011


Retrotrayendo mi memoria y mis recuerdos a un mes y medio atrás, revisando las entradas de los recitales de este año y chequeando mis crónicas de conciertos, me di cuenta que dejé algunos shows sin mencionar por aquí. Unos muy evidentes y especiales, y otros no tan resonantes ni comerciales pero sí muy emocionantes. Uno de estos últimos es el que voy a comentar hoy. Una nueva visita de una de las bandas fundacionales del Rock And Roll (con mayúsculas) como lo conocemos hoy en día.

Por supuesto me estoy refiriendo al recital que dio Deep Purple en octubre de este año en el mítico Estadio Luna Park. Por cuestiones ajenas al espectáculo ellos salieron a escena a las 21.00 hs, pero yo estaba llegando 21.20 hs. Muy irresponsable y pernicioso por mi parte, ya que me perdí de verlos hacer la explosiva "Highway Star" y varias más; y de encontrar un lugar más cómodo del que finalmente tuve. Así que todas las quejas que pueda tener de este show son exclusiva responsabilidad mía, porque la banda estuvo excelente.


Calculo más de siete mil personas en el estadio para esa noche, y haciendo un poco de estadística el 40 % sobrepasaba los 40 años de edad fácilmente. Este dato es importantísimo, primero porque da muestras de que la "gente grande" sigue disfrutando de este tipo de bandas que los acompañaron durante su juventud; y además demuestra que cerca de cuatro mil jóvenes argentinos saben apreciar el origen del rock, cuando este se les pone en frente. Es que la agitación, el entusiasmo y la excitación que se observaba en las primeras filas del campo fue digno de cualquier show de "banda moderna".

Una banda con casi 45 años de carrera (es cierto que estuvieron separados mucho tiempo a mediados de los '70) cuenta con las canciones suficientes para hacer un show bueno, emotivo y extenso. A las dos primeras cualidades las superaron ampliamente, la tercera no tanto. La duración de los shows en Argentina, y más si tenemos en cuenta la relación precio-cantidad, deja bastante que desear. Los artistas vienen, están una hora y media frente a su fiel público y se van (en el mejor de los casos). No estoy diciendo que esta sea la ocasión, porque me consta que Deep Purple puso lo mejor de sí ahí arriba, pero aprovecho la ocasión para hacer una queja formal al respecto.

Deep Purple - Knocking at your Back Door - Bs. As. 15/10/2011 | Fuente: Youtube

¿Qué puedo decir de los músicos? Por supuesto no son los mismos que se juntaron allá por 1967, pero casi. Ian Paice en la batería es el único de los miembros fundadores que sigue en la banda, y con una destreza y una fuerza impecables. Roger Glover en el bajo, con esa pinta de pirata de mala muerte dio un concierto ideal, con unas líneas de bajo bien definidas y con un sonido bien "setentoso"; además se dio el lujo de hacer un solo en los bises que estuvo más que bien. Steve Morse en guitarra con unos solos, unos arreglos y ese mítico riff de "Smoke on the Water", hizo brillar todas las canciones. Don Airey, que en 1998 reemplazó a Jon Lord en los teclados, también dio una muestra de virtuosismo y calidad musical extraordinaria; hasta se animó con un solo larguísimo de teclado en el que incluyó acordes de Piazzolla. Fue el que cumplió el viejo y comercial mito de ponerse la camiseta de la Selección Argentina de Fútbol al final del recital. Y por supuesto, por último nos quedamos con el que más flojea en la banda. Ese viejito simpático que lo podemos encontrar tranquilamente en una plaza de barrio, ese que de joven tenía una facha y una actitud que parecía que se iba a llevar el mundo por delante, ese es Ian Gillan y lo hizo. Se notaba que su voz flaqueaba y no estaba a la altura del resto del grupo, pero con actitud y personalidad la remó satisfactoriamente.

Todos juntos cumplieron magistralmente y se transformaron en una especie de máquina del tiempo musical. De repente me sentía en esos shows que vemos en video de mediados de los '70, en el que la gente estaba loca de verdad y la música los hacía viajar sin moverse del lugar en el que estaban. En muchos momentos del show de Deep Purple yo me sentía así, con canciones largas y en las que cada músico tenía su lugar.

Hicieron los clásicos ya nombrados "Highway Star" y "Smoke on the Water", pero también estuvieron "Lazy", "Maybe I'm Leo" y "Knocking at your Back Door". Mención especial para el instrumental "Well Dressed Guitar" en el que Gillan aprovechaba para descansar y refrescarse. Un total de quince canciones más dos de bises en el que sonó "Black Night". Parece poco (y tal vez lo fue), pero la longitud de las mismas y los solos intermedios cumplieron con el tiempo mínimo del que hablaba más arriba. ¿Si faltó algo? Pues claro, es una banda con más de veinte discos editados. Pero las ausencias más extrañas fueron "Burn" y "Child In Time" que todos las esperábamos ansiosos.

Deep Purple - Smoke on the Water - Bs. As. 15/10/2011 | Fuente: Youtube

En resumen:
  • Sonido: 9 puntos. El Luna Park es muy traicionero. A veces puede sonar como una cafetera y a veces, como en este caso, puede tener una acústica perfecta.
  • Duración: 5 puntos. Hago el mea culpa de haber llegado tarde, pero eso no es excusa para cortar el show en el momento que mejor la estaba pasando y quería más canciones de Deep Purple.
  • Lista de temas: 7 puntos. Muy buenos temas clásicos. Pero si la gira se llama The Songs That Built Rock Tour, no puede faltar "Burn" 
  • Locación: 8 puntos. El Luna Park. Escenario de todas las grandes cosas que pasan en esta ciudad. Ya se habló mucho de él, incluso por aquí, así que no voy a agregar nada más.
  • Actitud de la banda: 9 puntos. Viejos simpáticos y con muchas ganas. Saben que en esta parte del mundo se los quiere mucho.
  • Actitud del público: 10 puntos. Adultos, jóvenes y hasta niños disfrutando todos por igual y apoyando a la banda en todo momento.
  • Emoción personal: 6 puntos. No estaba muy emocionado y no sentía muchas ansías a priori. Pero una vez ahí, los ingleses me hicieron sentir muy bien.
  • Total: 7.50 puntos. Una de las bandas pilares del Rock se pasó por Buenos Aires y yo estuve ahí, como si el tiempo transcurrido entre los inicios de Deep Purple y desde que los empecé a escuchar no hubiera existido.
Fotos: RollingStone

jueves, 17 de noviembre de 2011

Festival Pepsi Music - Día 3 - Primal Scream y Snow Patrol | 28/09/2011


Casi de casualidad, gracias a los servicios prestados de un gran amigo y sin ninguna intención previa, un día de semana cualquiera del pasado mes de septiembre tuve la oportunidad de asistir a otra fecha más del ya famoso Festival Pepsi Music; que ininterrumpidamente hace seis años viene dando alegrías y no tanto, en el ambiente musical argentino. En este caso fue el Día 3, el más alternativo si se quiere; aunque en mi humilde opinión está versión del festival fue la menos llamativa en general. La grilla de artistas no tuvo el renombre que sí tuvieron los años anteriores; y eso se vio reflejado en las boleterías y en el campo del Club GEBA. Sobraba lugar.

Como dije, llegué gracias a la generosidad de gente honesta, sin ningún tipo de ansiedad previa y creo que eso fue para mejor. Se presentaban dos bandas de Escocia, una de Glasgow y la otra de Dundee, una se creó a mediados de los '80 y la otra a mediados de los '90, a una la había escuchado un poco y a la otra ni por asomo, a una le daba una mínima esperanza de sorpresa y a la otra iba a ver qué onda. La primera es Primal Scream, la segunda Snow Patrol. Pero vayamos directo al grano.

- Primal Scream -


Los primeros en salir a escena luego de la caída del sol fueron los más viejitos. Los de Glasgow festejaban el vigésimo aniversario de la salida de su disco más famoso (y mi preferido de la banda) Screamadelica, ese que marcó un antes y un después en la forma de fusionar Rock con House electrónico y que tanto agradó a público y crítica a la vez. Eso es lo que yo iba a buscar en este concierto imprevisto: canciones de un disco clásico.

Y la verdad que no defraudaron en cuanto a eso. Arrancaron como se debe con "Movin' on Up" y siguieron con una lista de temas que se basó mucho en su Opera Máxima. Ahí estuvieron "Don't Fight It, Feel It" con un Bobby Gillespie en la voz que parecía recién salido de la película Trainspotting, "Damaged" que en su parte más emotiva sufrió un bajonazo de sonido imperdonable y "Higher Than The Sun" con esos diseños lisérgicos en las pantallas del escenario y contando con Denise Johnson, la morena y corpulenta cantante de Gospel que acompañó a los escoceses durante gran parte del show. Ya para el final, dejando lo más poderoso, estuvieron "Loaded", dedicada por Gillespie a Diego Maradona, "Jailbird" y "Rocks", ese himno rockero que hasta pareció desubicado después de tanto baile.

Primal Scream - Movin 'on Up - Bs. As. 2011 | Fuente: Youtube

Personalmente me sentí muy bien durante todo el espectáculo, disfrutando mucho de la "voladura" mental de Gillespie y compañía. Acompañando esos sentimientos, moviéndome a ritmo y cantando como un poseso. En algunos pasajes era tal la limadura de la banda, la longitud de las canciones y la monotonía, que se hacía un tanto aburrido; pero en general estuvo todo muy bien, con la poca gente que había en GEBA bailando y alentando cuanto podía.

Nota: 7 Screamadelica casi tocado de forma completa. Pocas veces se puede presenciar una cosa así.

- Snow Patrol -


Como lo mencioné más arriba, no conocía ninguna canción de los escoceses más jovenes que se presentaban esa noche; luego mientras avanzaban las canciones, y se iba poniendo todo más caliente, me di cuenta que sí conocía algunas. Es que "Chasing Cars" y "Shut Your Eyes", por ejemplo, son tan populares que seguramente las habrás escuchado en la radio o en los canales de música igual que yo. Este desconocimiento y el hecho de que no hacen el estilo de música que más me gusta (un Rock melódico y cursi), no influyeron para nada en que la haya pasado muy bien con esta joven banda en el escenario.

Todo lo contrario. El carismático y empalagoso vocalista Gary Lightbody (que dicho sea de paso me pareció una copia pobre de Eddie Vedder, musicalmente hablando) me cayó muy bien, bromeando todo el tiempo con el público, saludando a cada tren que pasaba cerca del club GEBA, animando y cantando partes de las canciones en castellano; es decir, un loco lindo. Además el sonido y el trabajo de la iluminación fueron perfectos, mucho mejor de lo que fue con Primal Scream; tanto es así que parecía otro recital. La gente (la poca que había) también la pasó muy bien, en especial la mayoría de chicas que hubo esa noche - Ya dije que la banda es bastante cursi -.

De la lista de temas no puedo hablar, pero por lo que decía el cantante, me pareció que tocaron muchas canciones de su aún no estrenado disco Fallen Empires. Para mi todas eran nuevas.

Snow Patrol - Chasing Cars - Bs. As. 2011 | Fuente: YouTube

Nota: 7 Estuvieron muy bien y arruinaron mi idea de irme a casa apenas terminara el show de Primal Scream.

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Hasta aquí la crónica de la última fecha de uno de los festivales más famosos del país, pero que en esta ocasión su grilla no estuvo a la altura.
Comentarios, más abajo.

Fotos: RollingStone

sábado, 5 de noviembre de 2011

Arturo Sandoval en Buenos Aires | 20/09/2011


Cambiando un poco el target de los recitales que venía viendo durante este y los años anteriores, y dejándome llevar un poco por mi nuevo capricho musical, en septiembre pasado estuve en un concierto que cumplió con todos los clichés que la palabra encierra. Fue en un teatro, sentado en una butaca tapizada en cuero, con un acomodador que me acompañó hasta mi asiento y me vendió un "programa", con un telón abierto y un conjunto de instrumentos (piano, batería, percusión y sección de vientos) que después serían magistralmente ejecutados; aunque no fueron ni sombra del instrumento principal que se presentaba aquella noche.

El sonar de la trompeta del genial músico cubano Arturo Sandoval fue como escuchar una cascada de fresca agua cristalina cayendo sobre mi cabeza en un día de verano. Apenas lo vi aparecer con su Bach 3 C fileteada y sacar de ella esos ritmos impresionantes, una sonrisa estúpida comenzó a aparecer en mi cara.

A las 21.30 hs - media hora más tarde de lo que anunciaba la entrada con expresa puntualidad - los músicos, todos argentinos, salían a escena luego de que el propio Sandoval junto al bandoneonista Lautaro Greco hicieran una emotiva versión de "El Día Que Me Quieras". Ya ocupando cada uno sus lugares del esplendido pero ya viejito Teatro Gran Rex de Buenos Aires, se despacharon un salzón como todo buen cubano debería saber hacer; un tema que acrecentaba mis esperanzas de lo que vería esa noche. Esperanzas que no se vieron cumplidas del todo.


Y digo del todo, ya que mi idea de una noche con una figura tan galardonada por su música caribeña, movida y con ritmo, no era aburrirme tanto en algunos pasajes. Es que sus arrebatos solistas al piano o sus boleros a dúo bajaron mucho el nivel de adrenalina de todo el espectáculo. Además, Sandoval es tan estrella que quiere hacer todo él mismo; y no es que no pueda, sino que una persona con esa predisposición mas que un fenómeno me resulta un pedante. Aparte de la trompeta, tocó el piano, cantó, simuló con su voz ser la trompeta de Dizzy Gillespie (su maestro y amigo), invitó a más de diez artistas al escenario (en distintas canciones estuvieron Gustavo Bergalli, Valeria Lynch, Monica Mancini, María Volonté, Gillespi - el trompetista y conductor de radio -, Greg Field su manager y baterista y hasta el empresario Jorge Fort amigo del cubano), dirigió la orquesta, se enojó con el iluminador; es decir, todo un divo.

Pero esto no mancha ni por asomo la calidad musical que el caribeño y su orquesta demostraron: cada canción duraba decenas de minutos solamente por el hecho de que cada uno de los músicos (en especial el pianista Alvaro Torres) se lucía con un solo particular de su instrumento. Por supuesto, el más destacado fue el maestro Sandoval, sacandole notas a la trompeta que para cualquier amateur se ven imposibles; tengo la plena seguridad de haber escuchado la nota más aguda y la más grave que ese instrumento puede sacar, todo en la misma noche. Sus solos y participaciones impresionaban, hacían sonreír a la audiencia, invitaban a bailar. Producían lo que todos fuimos a buscar, emoción.

Arturo Sandoval - Salzón - Bs. As. 20/09/2011 | Fuente: Youtube

Durante la noche sonaron varios de sus clásicos y se ejecutaron muchas canciones ajenas, Gillespie y Clifford Brown fueron los más elegidos. El cubano recorrió todos los géneros a los que se lo asocia como músico; por ejemplo, ahí estuvieron el Jazz en "Birks Works", el Bolero en "La Gloria Eres Tú" junto a María Volonté, el Tango en el ya nombrado "El Día Que Me Quieras", el Mambo en "And Then, She Stopped", el Blues en "Blue Monk", un instrumental dedicado a los pueblos de América del Sur llamado "Sureña" y hasta música de películas en "Mambo Hot" de Los Reyes del Mambo, película de 1992 que contó con su participación en la banda sonora. Al finalizar el show (sin ningún bis de por medio) la Legislatura del Gobierno de La Ciudad de Buenos Aires le otorgó la condecoración de Huésped de Honor de la ciudad. Todos los presentes pensábamos en ese momento que por la emoción de la distinción haría un par de temas más, pero no, el divismo de Arturo volvió a aflorar y él no regresó para presentarse ante una audiencia que lo esperaba ansiosa.

Arturo Sandoval - Birks Works - Bs. As. 20/09/2011 | Fuente: Youtube

En resumen:
  • Sonido: 9 puntos.¿Qué puede sonar mal en un lugar como el Teatro Gran Rex?
  • Duración: 7 puntos. La duración total no estuvo mal, pero su actitud de no hacer bises (aún cuando todo el público se lo estuvo pidiendo por más de diez minutos) me molestó un poquito.
  • Lista de temas: 6.50 puntos. Arturo Sandoval es un artista con más de cuarenta años de trayectoria, imagínese usted estimado lector la cantidad de canciones que tiene en su haber. De ahí se deduce que cualquier selección de temas que elija será la correcta, pero pongo un ejemplo: un espectador exigente le podría pedir sus mejores éxitos o sus mejores interpretaciones, un espectador intermedio (como me considero) le podría pedir que entretenga durante todo el show y que el ritmo no decaiga, y un espectador llamémosle flexible, le podría pedir que se presente en nuestro país y nada más. En esta ocasión, el show estuvo entre lo que pediría el segundo y el tercer espectador, con temas que bajaban mucho la expectación general.
  • Locación: 9 puntos. El Gran Rex, uno de los clásicos teatros porteños. Con mucha historia, muy pintoresco y una excelente acústica. Tal vez ya sea hora de cambiarle las butacas, pero nada más.
  • Actitud de la banda: 6 puntos. Con una personalidad un tanto soberbia que no esperaba de él, tal vez a otros les habrá gustado, pero personalmente me molestó un poco.
  • Actitud del público: 5.50 puntos. Peor que la actitud del artista me pareció la del público, que no le puso la alegría suficiente en los momentos que lo requería y molestaba en los momentos de silencio.
  • Emoción personal: 7.50 puntos. Previamente estaba muy ansioso por ver qué hacía este excelente músico en vivo. Luego esa emoción se mantuvo a base de habilidad y buenos ritmos.
  • Total: 7 puntos. El slogan de presentación del show decía "El mejor trompetista del mundo", a mi no me quedó ninguna duda.

sábado, 29 de octubre de 2011

System Of A Down en Buenos Aires | 05/10/2011


¡Qué de recitales, por favor!
Tengo la suerte de estar presenciando una cantidad de shows tal que no me da tiempo a ir escribiendo las crónicas simultáneamente mientras otro nuevo show está al caer. Pero no me estoy quejando, eh! Que se entienda. Me encanta que haya tanta variedad y número de recitales para poder disfrutar de buena música nacional e internacional. Los que me conocen personalmente saben que no soy muy partidario de las políticas de nuestro Gobierno Nacional, pero si se debe a ellos que todas estas grandes bandas estén pisando suelo argentino, bienvenidos sean; tanto así como si se debiera a Dios y María Santísima, muchas gracias a ellos.

Pido disculpas a los lectores por la demora que sufrió esta crónica. Pero tanto cuestiones personales como musicales hicieron que me lleve un tiempo considerable ponerme a escribir esto.

El día 5 del presente hacían aparición por primera vez en nuestro país y en la región, una banda que se creó a fines del siglo pasado. Personalmente, al principio y como con otras tantas, me parecían una "bandita" más de ese sub-género degenerado, mal llamado Nü Metal; que mezclaba cosas guarras del Heavy Metal con el Pop y la electrónica más pastosas. Todos los que escucharon alguna vez System of a Down saben lo equivocadísimo que estaba; nada se encontraba más alejado de la realidad que lo que yo pensaba. Por suerte, la música y el tiempo siempre nos dan muchas oportunidades, y cuando escuché esa mezcla de Thrash Metal, Rap, ritmos árabes, percusión y altas dosis de virtuosismo musical me sentí muy arrepentido por el tiempo perdido.


La cita fue en el pintoresco escenario del Club GEBA, en su sede de Palermo. Allí, con varias formaciones de trenes pasando cada tanto (incluso algunas frenaban o disminuían su velocidad al pasar), se desarrolló una muestra de energía, ritmo y liberación general que me sorprendió gratamente. Mucha cantidad de gente (más de 20.000) la mayoría jovencitos, ya que como dije la banda es bastante nueva - aunque ya lleven 15 años de carrera - estuvieron disfrutando todos como niños y saltando a más no poder; así le dieron la bienvenida al grupo armenio-americano que arrancó la noche con "Prison Song" y no paró de tocar hasta dos horas después. Algo que me recordó, muy en el fondo, a aquellos míticos recitales de Los Ramones que hacían un tema atrás de otro sin parar.

Como lo mencionaba, System of a Down se formó en el año 1995, pero recién en 1998 editó su primer álbum homónimo. Luego de más de diez años en el ruedo, en el año 2006 decidieron separarse (o tomarse un tiempo) tras lanzar sus vanagloriados Mezmerize y Hypnotize (2005, Columbia Records). En ese momento todos los sudamericanos sentimos una pena y una lástima terrible por nunca haberlos tenido en directo. Pero a fines del 2010 una idea (o mejor dicho, unos billetes) nos devolvió la esperanza a todos: SOAD se volvían a juntar. Esa esperanza se vio plasmada a mediados de este 2011, cuando con bombos y platillos se anunciaba su visita al país.

System of a Down - Forest - 05/10/2011 | Fuente: Youtube

Pero hablemos del show en sí; como ya dije, mucha energía (Shavo Odadjian y John Dolmayan no dejaban de golpear el bajo y la batería respectivamente), mucho conocimiento y excelente ejecución de un estilo de música único (Daron Malakian en la guitarra con esos solos, cortes, riffs y coros especiales) y mucha adrenalina, garra y sabiduría en el escenario (Serj Tankian con una voz impecable que no sabés de donde la saca, con esa pinta de vendedor de ropa del Once que tiene, sorprende).

Los momentos más altos que personalmente sentí (y hubo varios) fueron el combo "Bounce" + "ATWA" con esos gritos de "Pogo, Pogo, Pogo" que incitaban sencillamente a eso, los más saltados (incluso por quien les escribe) "Cigaro", "Toxicity" y "B.Y.O.B", y el final con "Sugar" muy emocionante. Hicieron treinta canciones durante dos horas, mucho más de lo que todos esperábamos, y no faltó casi nada. Su actitud de no salir de escena ni un solo minuto y no tocar ningún bis me agradó muchísimo. Me dio la pauta que todavía existen bandas pura y exclusivamente de Rock, que están para eso, tocar Rock y nada más.

System of a Down - Toxicity - 05/10/2011 | Fuente: Youtube

En resumen:
  • Sonido: 8.50 puntos. Empezó tambaleando, pero mientras avanzaba el show se iba acomodando y mientras más me acercaba al escenario, mejor sonaba.
  • Duración: 10 puntos. Dos horas. Pero no fue la duración total lo que me gustó, sino la actitud de no parar un segundo.
  • Lista de temas: 9 puntos. No soy muy conocedor de los nombres de las canciones de SOAD y no me sé su discografía al detalle, pero cuando estaba en el medio del concierto y decía "ya está, ya tocaron todas" empezaba una melodía conocida y no paraba de saltar. Con esto quiero decir que, en mi opinión, no faltó nada.
  • Locación: 8 puntos. Un lugar muy lindo el Club GEBA. Con buen sonido, buenos espacios, los trenes alrededor. Pero para salir de ahí ¡Qué odisea!
  • Actitud de la banda: 8.50 puntos. Me fui encantado con la postura del grupo de tocar todos los temas seguidos e irse. Pero tal vez faltó un poco de emoción con los cantitos del público y esas cosas que nos compran.
  • Actitud del público: 8.50 puntos. Muchos jovenes, eso acarrea mucha energía, muchas pilas, muchas hormonas desperdigadas, mucho pogo, mucho salto, mucha excitación, muchos gritos. Todo lo que un público argentino debe ser.
  • Emoción personal: 9 puntos. Sentía mucha curiosidad por ver cómo demostraban en vivo las espectaculares canciones de estudio, eso me satisfizo. Pero además, me dieron un plus extra que me elevó a 30cm del suelo en muchas oportunidades.
  • Total: 8.75 puntos. Gracias a System of a Down por haberse criado en Estados Unidos y ser lo menos norteamericanos que se puede ser. Y ojalá esta gira les dé ganas de grabar algo nuevo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Red Hot Chili Peppers en Buenos Aires | 18/09/2011


Segundo día consecutivo de concierto en la ciudad de Buenos Aires. Esta vez al norte de la ciudad, en ese gran estadio, de ese Club que tantos problemas tiene actualmente. Luego de que en el mes de mayo de este año se destruyera parcialmente la locación por los inadaptados del fútbol y de las famosas quejas de los vecinos por el volumen y la vibración que sufrían cada vez que un show se presentaba allí; se estuvo en duda de que el recital de Red Hot Chili Peppers se hiciera finalmente en el Monumental de River Plate. Y creo que otro lugar le habría sentado mejor a la velada.

Hacía casi una década que los californianos no se presentaban en nuestro país. En aquel entonces, en el estadio de Velez Sarsfield, daban a conocer su disco By The Way (2002, Warner Bros. Records). Dos placas más sacaron al mercado antes de volver - una de ellas doble - y ya se los extrañaba. Sobretodo yo, que nunca pude verlos en vivo; y eso que la considero una gran banda y que su época '90 influyó mucho en mis gustos musicales, y además Flea me parece uno de los mejores bajistas del mundo. Pero sigo insistiendo que otro sitio hubiera sido muy acertado para realizar esta función; y más teniendo en cuenta que no llenaron el Monumental de gente como para decir que en otro estadio no entraban. 58.000 personas caben tranquilamente en el José Amalfitani por ejemplo, y ahí se podría haber subido el volumen de la música mucho más y se habría disfrutado el doble. Sigo pensando en eso y me da lástima, por lo que nos perdimos aquella noche de domingo en Nuñez.


Como todo esto se trataba de una fecha del ya famoso festival nacional Pepsi Music, varias bandas tocaron antes. Primero, bien temprano, lo hizo el nuevo conjunto que armó el ex-Attaque 77 Ciro Pertusi, Jauría, luego el ascendente (ya era hora) Massacre. A ninguno de los dos llegué a escucharlos. A los que sí escuché varios temas fue a los ingleses Foals, que venían a presentar su último trabajo Total Life Forever (2010, Transgressive Records) y sonaron muy bien, con un Yannis Philippakis (voz) muy encendido y animado. Su temazo "Spanish Sahara" fue casi un himno en la noche porteña.

Luego de ellos, bastante después, a eso de las 21.30, aparecían los cabeza de cartel Red Hot Chili Peppers con un Chad Smith en la batería a lo Will Ferrell como siempre, un Flea bien caserito de jogging y capucha, un flaco que se parecía mucho (postura, ropa, cara, manera de tocar, movimientos) a John Frusciante (ex guitarrista del grupo), pero que no era Frusciante sino su reemplazo, el más que aceptable Josh Klinghoffer, y un Anthony Kiedis con su nuevo look indefinible (¿camionero surfista?¿pendeviejo?¿mezcla de años '20 con '90? la verdad no se como identificarlo). Arrancaron muy abajo - en sonido estoy hablando, porque el tema no es malo - con "Monarchy of Roses" una canción de su nuevo trabajo I'm With You (2011, Warner Bros. Records) lanzado hace casi un mes y ya presentado en directo. Desde ahí, salvo algunos delirios cuasi-improvisados de los instrumentos, todo fue en ese tono.

Red Hot Chili Peppers - By The Way - 18/09/2011 | Fuente: Youtube

Musicalmente perfectos, los Red Hot demostraron que no tienen 30 años en esto del Funk-Rock al cuete. Flea se movía por todo el escenario con su virtuosismo y versatilidad. Sin dudas fue el protagonista de la función y el más aplaudido; Smith lo acompañaba fluidamente como esos futbolistas que juegan juntos desde hace años y se dan pases de memoria; Y Klinghoffer no se quedaba atrás. El guitarrista tenía una dura misión que cumplir en el escenario de esa noche: hacer que la gente se olvide de Frusciante; obviamente eso fue imposible, pero a fuerza de buenos solos, actitud, machaques y buenos riffs, el violero se ganó la admiración de muchos, incluido yo.

Todo esto, así como lo leen, suena a un recital buenísimo, "de puta madre". Pero el sonido, la lista de temas que eligieron, la horrible visibilidad que sufrí en todo el show (me moví por todo el campo y nunca vi nada) y la duración del mismo, hicieron que no haya disfrutado tanto como lo había pensado de un concierto muy esperado. Muchas de estas cosas no son culpa de la banda; ojo, yo no los estoy culpando 100% a ellos, pero como sensación general me fui muy defraudado.

Red Hot Chili Peppers - Factory of Faith - 18/09/2011 | Fuente: Youtube

Los mejores temas fueron "Right On Time" en la que oí varias veces en el público la frase "este tema nunca lo escuché", obviamente de parte de adolescentes que recién empiezan con esto, demoslés una oportunidad. "Higher Ground" ese exquisito cover de Stevie Wonder que supieron popularizar en los '90. Y la que más me sorprendió - que en el disco no me gusta tanto - "By The Way", la más saltada de la noche.Tocaron en total dieciocho canciones, de las cuales ninguna fue del disco One Hot Minute (1995, Warner Bros. Records), aquel amado-odiado en el que participó Dave Navarro en la guitarra; solo una de la década del '80 (aunque eso era comprensible) y muy pocas de un disco que a mi me gustó mucho que fue el Stadium Arcadium (2006, Warner Bros. Records). El recital estuvo bien, podría haber estado infinitamente mejor.

En resumen:
  • Sonido: 5 puntos. Odio cuando voy a un recital y escucho más lo que habla la gente que tengo al lado que a la propia banda que está tocando.
  • Duración: 8 puntos. Hora y media. En otros artistas no está mal, pero Los Red Hot son una banda con 10 discos editados, no pueden quedarse tan cortos.
  • Lista de temas: 3 puntos. Se tocaron casi entero el último disco que salió hace menos de un mes. Está bien que es una gira presentación, pero ¡pónganse las pilas!
  • Locación: 6 puntos. No voy a poner en tela de juicio al Estadio Monumental, es un lugar hermoso. Pero si no se puede subir el volumen de la música y el campo va a ser tan incómodo, es horroroso.
  • Actitud de la banda: 9 puntos. Mucha garra de parte de todos, pero principalmente de Flea y Kiedis que no pararon de saltar y moverse.
  • Actitud del público: 5 puntos. No se si porque se sentían defraudados o porque era domingo y había que cuidarse para el lunes volver a las obligaciones habituales, pero la gente estuvo bastante amarga.
  • Emoción personal: 7 puntos. Tenía muchas ganas de ver tocar a Flea en vivo, y el resto de la banda siempre me gustó. Pero por todo lo mencionado antes (principalmente el no poder ver al bajista hacer lo suyo cómodamente) no la pasé muy bien.
  • Total: 6 puntos. Vuelvan Red Hot, pero haganlo en un lugar que los dejen romper todo a sus anchas.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Mike Patton's Mondo Cane En Buenos Aires | 17/09/2011


Comenzando con la nueva oleada de conciertos en esta segunda parte del año en nuestro país, este sábado pasado no podría haber arrancado mejor. Y es que mi ídolo musical de más de una década se presentaba con un formato atípico en él (si es que este muchacho tiene algo típico) y en un teatro muy ameno. Todos conocerán (no digo recordarán porque aún se están despidiendo) al famoso conjunto estadounidense que ayudó a revolucionar la música Rock-Metal en la década de los '90, aquel grupo que fusionando Metal, Funk, Rock y algo de Hip-Hop marcaron un rumbo para muchos. Ellos son Faith No More, pero ya tendré tiempo para hablar de ellos; hoy nos compete el segundo cantante de esta formación (que obviamente no es lo único que hizo). Mike Patton, ese ya no solo genial cantante, sino compositor y co-director de orquesta que se animó hace unos años, gracias a los cariños de su ex-esposa, a emprender un proyecto en el que interpretaba (junto a cantidad y calidad de músicos) canciones clásicas Pop italianas de las décadas '50 y '60.

La historia comenzó allá por el año 2007 cuando Patton vivía con su encantadora esposa (y también artista) Titi Zuccatosta en Bolgna, Italia. Dice que estuvo escuchando la radio mucho tiempo mientras estuvo allí y le llamaron la atención las canciones que pasaban. Se puso a investigar y descubrió que se trataban de clásicos de la música Pop de ese país. Algo así como si viniera a vivir a Argentina y se vuelva loco con canciones de Palito Ortega, Sandro, Cacho Castaña, etc. La cosa es que se emperró tanto con la idea, que junto al trompetista Roy Paci y varios músicos italianos, decidieron crear el proyecto Mondo Cane, con el nombre de aquella gloriosa película italiana, y comenzaron a brindar shows por toda Europa con gran aceptación de público y crítica. Así llegó el momento en el 2010, de plasmar toda esa genialidad que se vivía en directo en un disco de estudio. Una apuesta jugadísima de un músico que no le tiene miedo a nada.


Con todo ese background detrás, el gran Mike se presentó en nuestro país el sábado 17 (también estuvo el domingo, pero yo no estuve ahí, otros noventeros requerían mi presencia...) en el Teatro Coliseo, un lugar precioso y comodísimo para ver un show de estas características en cualquier sector. Estuvieron junto a él el argentino Ezequiel "Cheche" Alara en la dirección orquestal, Enrico Gabrielli en vientos (remplazando al excelente Paci, la ausencia más sentida), una docena de violinistas de la Filarmónica de Buenos Aires, tres hermosas y aptas coristas y hasta Trevor Dunn en bajo y contrabajo (ese muchacho que lo conoce a Patton desde que tiene 17 años y tocaron juntos en Mr. Bungle y Fantômas).

Mondo Cane - Urlo Negro - 17/09/2011 | Fuente: Youtube

El telón del Teatro Coliseo se levantó, con unos mínimos traspiés, pasadas las 21 hs. Allí se lo vio por primera vez a Mike con su elegante look de traje negro a rayas y pelo engominado hacia atrás, sentado en medio de una orquesta bastante heterodoxa formada por las mencionadas cuerdas, batería, piano de cola, laptop y hasta un theremín. Inmediatamente después de la ovación que se produjo al verlo, comenzaron los primeros acordes de "Il Cielo In Una Stanza", esa adorable canción que popularizó la cantante italiana Mina y que le viene al pelo a Patton, con todo ese juego vocal del cual es capaz. De esa manera comenzaba una velada que para la mayoría de los que estábamos ahí iba a ser única.

No es que las canciones sean cosa de decir "¡Qué bruto, qué buen tema!", pero es que tanto la enorme interpretación del cantante californiano, como del resto del conjunto, ponían la piel de gallina hasta al acomodador del teatro que justo pasaba por ahí. Tanto es así que uno podía dejar de prestar atención al vocalista (si tenías la desfachatez de hacerlo) y disfrutar plenamente con cada mínimo "ruidito" que producía el resto de los instrumentos: un percusionista excelso, un baterista con pinta de oficinista pero que cuando se tenía que poner rudo ni lo dudaba, unas coristas que hasta acompañaban chascando los dedos, un director de orquesta que se colgaba a tocar los teclados; una delicia total, una sensación tal que me llevaba desde la punta del asiento por la expectación, a acurrucarme del miedo. Cosas que solo la música puede provocar, cosas que solo Mike Patton puede provocar.

Mondo Cane - Ti Offro Da Bere - 17/09/2011 | Fuente: Youtube

Siguiendo con la lista de temas vinieron la enérgica "Che Notte!", la apabullante "Ore D'amore", la divertida "20km Al Giorno"... etcétera, etcétera. Lo que me llamó la atención, no en ese momento sino luego cuando lo leí, fue que la lista de temas es idéntica a la que viene haciendo hace tres años, incluso el orden es el mismo. No es una queja, sino algo que me llama la atención. Personalmente las que más me gustaron fueron "Urlo Negro", la mejor del disco de estudio y en la que Patton es más Patton que nunca,  "Di Come Ti Amo" con esa atmósfera palpable que solo en esta versión del californiano se hace evidente, "Storia D'amore" la que más me sorprendió (por un momento pensé que estaba viendo a Faith No More junto a una orquesta), y una mención especial para esa versión colgadísima de "O Venezia" que tanto disfruté. Guardado en un cajón queda el recuerdo de Mike pidiendo un "amargo" a Alara y cambiando la letra del tema "Una Sigaretta" por "Una Matecita", un grande.

Mondo Cane - Storia D'amore - 17/09/2011 | Fuente: Youtube

En resumen:
  • Sonido: 10 puntos. ¿Qué se puede pedir de uno de los teatros más íntimos de la Ciudad y de una orquesta de 25 personas? En "Il Cielo In Una Stanza" pensé que el contrabajo eléctrico de Dunn iba a demoler el lugar.
  • Duración: 9 puntos. Hora y media de show, tal vez parezca poco, pero tocó todos los temas del proyecto, y creo que más habría arruinado el efecto mágico.
  • Lista de temas: 9.50 puntos. No faltó ni sobró nada, estuvo todo. La de la matecita tal vez estuvo de más...
  • Locación: 9 puntos. Hermoso teatro que no conocía. Tal vez quedó un poco chico el escenario, pero la acústica y la visión fueron perfectas, por lo menos desde donde estaba yo.
  • Actitud de la banda: 9 puntos. Patton estuvo muy animado y se lo notaba contento. Quizás se le podía pedir un poco más de contacto con el público, pero en un show de esta índole creo que está bien así.
  • Actitud del público: 6 puntos. No me gustaron los gritos desubicados de la gente en cualquier momento de silencio (aunque algunos eran muy originales), y no me gustó que en las partes más potentes el público parecía estático. Hasta el propio cantante en un momento pidió que todos se alzaran de su asiento.
  • Emoción personal: 10 puntos. Es Mike Patton loco. Y cantando canciones en tano. ¿Cómo querés que esté?
  • Total: 9 puntos. Questo ragazzo è un Capo! Y se sigue reafirmando cada vez más como mi ídolo musical.
Fotos: RollingStone

sábado, 21 de mayo de 2011

Mötley Crüe en Buenos Aires | 20/05/2011


Mucho Rock, muchos shows y mucha actividad musical llevamos en lo que va de este mes de mayo. En realidad, en lo que va de este 2011 en el que nos visitaron, y nos visitarán, grandes artistas internacionales. Ayer fue el turno de una gran banda de los '80 que hacía mucho deseaba ver. Y más desde que me perdí aquel gran show bajo la lluvia en el 2008. Estoy hablando de Mötley Crüe, aquel conjunto formado en Los Angeles, EE.UU. hace exactamente 30 años, y que se presentó en nuestro país por segunda vez en el marco de la gira Crüe Fest, junto a Buckcherry. Yo estuve en el show del viernes, pero también estuvieron tocando el jueves en el mismo lugar.

 - Buckcherry -

A las 20.15 hs cuando ingresé al Microestadio Malvinas Argentinas (Argentinos Jrs.) ya estaba sobre el escenario un grupo que a primera vista me pareció una mezcla entre Stone Temple Pilots (por las fachas de sus músicos) y Guns'N'Roses (por la energía y música que desplegaban). Los primeros temas los escuché sin mucha atención, buscando el puesto de hamburguesas más cercano al lugar donde me encontraba; pero luego de haber escuchado tres o cuatro, mi interés y curiosidad fueron en aumento. Y es que yo no conocía a la banda que estaba en escena más que de nombre, pero ni bien terminó el show de Buckcherry me dije a mi mismo "tengo que conseguir algo de ellos". Las razones: me pareció que sonaron muy bien, que hacen una música muy pegadiza y que "It's a Party" y "Crazy Bitch" son dos temazos. Lo cierto es que dejaron el escenario bien caliente para los Mötley.

- Mötley Crüe -


Luego de sus jóvenes conciudadanos, de varios preparativos con la luz encendida y de (al igual que en el show de Ozzy) pasar como tema de entrada "Big Balls" de AC/DC; a las 21.30 hs se presentaron los veteranos Mötley Crüe con su habitual e irremplazable formación: Tommy "estoy cansado que se acuerden de mi porque me comí a la Anderson" Lee (en batería), Nikki "soy gigante y me la re banco (incluso con gente del público)" Sixx (en bajo), Mick "hace 40 años que toco la guitarra, pero siempre quise tocar el bajo (sobretodo por el sonido)" Mars (en guitarra) y Vince "quiero seguir cantando como en Too Fast For Love pero no me sale" Neil (en voz).

Arrancaron con un estruendoso y casi inentendible "Wild Side" y siguieron toda la noche con un éxito tras otro de la era media de la banda. Es decir, pocos temas de sus primeros y últimos discos (que en este caso, me hubiera gustado escuchar). ¿Por qué digo estruendoso? porque así fue como percibí el sonido del show durante toda la velada; muy grave, pesado y sobreexpuesto. ¿Por qué digo casi inentendible? porque en la primer mitad del show (hasta que llegó la balada "Home Sweet Home") había que esperar hasta los estribillos para darse verdadera cuenta de qué tema se trataba. Muchas críticas para una banda tan querida, sí ya lo sé; sin embargo, el show me gustó bastante. El resumen de la noche se traduciría como una gran dicotomía, varios sentimientos encontrados que chocan entre sí.

Mötley Crüe - Kickstart My Heart - 20/05/2011 | Fuente: YouTube

Por ejemplo, como decía más arriba, el show me gustó mucho. Es que el setlist que eligió la banda es irreprochable; y buenos momentos como "Same Ol' Situation (S.O.S)", "Dr. Feelgood" o "Kickstart My Heart" van a ser difícil borrármelos de la memoria. La actitud de la banda fue excelente para con el público, principalmente el simpático de Tommy Lee. Pero hubo momentos en que me sentí estafado, por ejemplo cuando Neil solamente cantaba un cuarto de cada tema porque su voz no le daba más, y ese cuarto además lo cantaba de una forma cortada y exigida que no me gustó para nada; o cuando escuché los primeros acordes del show con ese sonido "a balde" - que en primer lugar asocié a mi ubicación en el recinto, pero pronto descubrí que se debía a la horrible afinación de la guitarra de Mars, cuyo Solo me dio la pauta de lo grave que sonaba todo -. Por esto digo que tengo sentimientos encontrados en la calificación del recital.

En resumen:
  • Sonido: 5 puntos. Un sonido un tanto feo dominó por completo la primera mitad del show, luego se fue arreglando paulatinamente, pero nunca fue perfecto.
  • Duración: 6.50 puntos. Hora y media de show en total. Para una banda con 30 años de trayectoria me parece poco.
  • Lista de temas: 9 puntos. Estuvieron todos los éxitos que desde chico quise escuchar en vivo. Faltaron los éxitos que quise escuchar de grande (del genial Saints of Los Angeles, 2008, solo tocaron uno). Quedará para la próxima...
  • Locación: 8 puntos. El estadio es muy bueno en cuanto a capacidad y visibilidad, pero no es perfecto debido a su ubicación en la ciudad. Los habitantes de La Paternal no pensarán lo mismo seguramente. Mención especial para los buchones lasers de la gente de Seguridad, que se prendían a la mínima muestra de entusiasmo. Me parece perfecto que cuiden a la gente, pero esto es un recital de Rock chicos; si no podemos hacer "caballito" a las chicas en "Girls, Girls, Girls", ¿dónde se puede?
  • Actitud de la banda: 7 puntos. Tommy y Nikki la rockean de verdad, Mars por problemas de salud no puede y Neil quiere pero no puede.
  • Actitud del público: 10 puntos. Somos muy Glam los argentinos, ayer lo sentí de verdad. Aunque me parezcan una pavada los cantitos a las bandas, lograron ponerme la piel de gallina en más de una oportunidad.
  • Emoción personal: 7 puntos. Hace más de quince años que escucho Mötley Crüe y era una deuda pendiente la de poder verlos en directo.
  • Total: 7.50 puntos. Personalmente me parece una nota muy baja para semejante banda, pero realmente y siendo lo más objetivo posible, es lo que dejaron ayer en el Malvinas.

Fotos: Rolling Stone, Rock and Pop

    sábado, 14 de mayo de 2011

    Helloween & Stratovarius en Buenos Aires | 11/05/2011


    Una jornada muy Power Metal fue la que, por suerte, me tocó vivir el pasado miércoles en el barrio porteño de Palermo. Y es que dos grandes de este género se presentaron en el marco de la gira presentación de sendos últimos discos. Dos últimos discos que en el primer caso (Stratovarius - Polaris, 2009) me gustó mucho, aunque sigue la misma línea de siempre Elysium, 2011) aún no he escuchado; y en el segundo (Helloween - 7 Sinners, 2010) me sorprendió; apuntando más para el lado Industrial del Metal que al Épico acostumbrado.

    Estrenando personalmente el renovado teatro Groove de Buenos Aires, un poco chico e incómodo pero muy acogedor. Entre pintas de cerveza, primero escuché una banda soporte nacional que sonaba muy bien. Luego de ellos (lamento no recordar el nombre del grupo) y trás muchos minutos de preparación de sonido, escenario, etc. aparecieron los virtuosos finlandeses en escena.

     - Stratovarius -


    Ya pasadas las 21.15 hs salieron los cinco finlandeses más épicos y versados que conozco (tampoco conozco a mucha gente de Finlandia). Arrancaron a medio tiempo con "Infernal Maze", y creo que fue acertadísimo que así sea, ya que los problemas de sonido originales - que incluyeron, cambio de cable del teclado de Johansson  y reafinaciones del bajo de Porra durante el transcurso del tema - no habrían caído tan bien en una canción más importante. Como por ejemplo la segunda que Stratovarius tocó; esa emocionante muestra de habilidad musical que me llenó de emoción y nostalgia (un sentimiento que se apoderó de mi durante toda la velada), la gran "Eagleheart".

    Luego de eso vinieron otros muchos clásicos que siempre quise escuchar en vivo - y más después de haber oído el gran disco en directo del grupo: Visions of Europe de 1998 -;  por ejemplo "The Kiss of Judas" o "Hunting High and Low". Aunque los momentos más altos del show y los que realmente consiguieron ponerme la piel de gallina fueron la muy festejada "Paradise" y la cereza del postre hacia el final "Black Diamond".

     Stratovarius - Eagleheart - 11/05/2011 | Fuente: YouTube

    Para destacar: los solos a dúo entre teclado (Johansson) y guitarra (Kupiainen), la fuerza del baterista Jörg Michael y el sostén vocal que demostró Timo Kotipelto en todo el show. En este caso, yo tenía la total convicción previa de que el cantante no iba a poder llegar a los registros vocales que posee en los discos; pero sí, se defendió con mucha altura. Hay que mencionar además el buen humor de toda la banda durante el concierto. Incluso le cantaron el Feliz Cumpleaños al guitarrista Mathias Kupiainen con torta y todo.

    Seguramente faltaron varios temas (principalmente de Episode, 1996, y algún que otro de Polaris, del cual solo tocaron "Winter Skies") y un poco más de tiempo para este conjunto. Pero las circunstancias de estilo festival, no les dieron la oportunidad.

    Puntaje: 8.50

     - Helloween -


    Más cerca de las 23 hs que de las 22 hs que es el horario en que estaba anunciado el show, ya me encontraba viendo por tercera vez en mi vida al padre alemán del Power Metal. Muy indiferente yo, debido al paupérrimo show que dieron en el 2007, quedé al final totalmente sorprendido y emocionado; más que nada por el cambio de actitud que demostró Helloween en un lapso tan corto de tiempo. Es que Andi Deris, cantante, se convirtió en un frontman a seguir con mucho interés: tira un chiste atrás de otro, se mueve por todo el escenario, hace participar al público; y todo esto gracias al divertido tono español que aprendió en sus años vividos en Tenerife.

    El show arrancó con "For Those About to Rock..."; sí, sí, están leyendo bien, el clásico de AC/DC, pero al estilo openning theme, algo así como hacían Los Ramones con "El Bueno, El Malo y El Feo". Luego sí, con todos los músicos en escena, arrancaron con "Are You Metal?" y una combinación explosiva con "Eagle Fly Free". De ahí en adelante siguieron en un crescendo virtuoso, poderoso y de puños apretados.

    Helloween - Eagle Fly Free - 11/05/2011 | Fuente: YouTube

    En la única parte que bajaron fue en el dúo de guitarras acústicas "Forever and One", pero aparte de eso fue un concierto de Metal a pleno, con un sonido apabullante. ¿Los mejores? "Steel Tormentor" (que me hizo viajar 12 años hacía atrás en el tiempo), "World of Fantasy" (la mejor del último disco) y "Future World" (ya en los bises memorables). Personalmente me hubiese gustado escuchar "Push" o "Falling to Pieces", pero me voy más que conforme con el setlist brindado. Y eso que no llegué a escuchar el último bis "Dr. Stein", porque me fui cuando pensé que el show ya se había terminado...

    Para destacar: como lo dije antes, el increíblemente buen humor de toda la banda en general, y de Deris en particular (inolvidable las bromas hacia el baterista Dani Löble cuando le decía "maricón", o el jueguito con Markus Grosskopf cuando le hizo arrancar las cuerdas del bajo). El sonido estruendoso pero muy definido que hizo vibrar a Groove. El virtuosísmo de toda la banda, en especial del gigante Sascha Gerstner; y el anciano Michael Weikath en las guitarras. La batería de ¡cuádruple! bombo de Löble. Y el medley que hicieron de "Keepers of the Seven Keys / The King for a 1000 Years / Halloween" que les quedó una pinturita, para grabarlo en el próximo disco.

    Puntaje: 8.50

    Fotos: www.envivoenbuenosaires.com.ar